Volviendo sobre nuestros pasos,  regresando a la Plaza  del Arzobispo y girando a la izquierda, está la calle Palau, en la cual se encuentra el Palacio del Almirante.

El Palacio del Almirante es un edificio de traza gótica con importantes remodelaciones del siglo XVIII. El interior conserva numerosos elementos originales, como el patio central con el pozo y la escalera de acceso a la primera planta, en la que destaca la logia o galería de ventanas ojivales. Se trata pues de un palacio del gótico civil valenciano (siglo XV), modificado en el siglo XVIII y rehabilitado en el siglo XX siguiendo trazas neogóticas.

Jaime I entregó el solar sobre el que se levanta la casa, al Almirante de Aragón, de donde toma su nombre. Con posterioridad el palacio pasaría a manos de de los Condes de Sinarcas, a los marqueses de Guadalest y a los marqueses de Alzira.

Nada más traspasar la portada, accedemos a un zaguán con cubierta de madera. A su izquierda unas cortas escaleras permiten el acceso a una puertecilla de época moderna con un arco conopial que nos lleva a una planta superior, donde se ubican despachos oficiales.

Palacio del Almirante
                          Palacio del Almirante

Desde aquí y a través de un gran arco apuntado, entramos en el patio interior descubierto. En este patio típicamente gótico observamos la escalera principal de piedra, y en ella podemos ver una moldura quebrada que se corresponde con los escalones de la escalera. La galería ojival que se extiende en el piso superior por tres de sus cuatro lados está formada por arcos apuntados que apoyan en columnas de fuste poligonal, capiteles tronco piramidales y basas. El techo de la galería está formado por casetones de madera en cuyo interior encontramos baldosas de cerámica.

En el segundo piso podemos observar algunas ventanas geminadas con arquillos trilobulados de inspiración gótica y parteluces en forma de columnas.

La planta baja que gira alrededor del patio está formada por una galería sustentada por arcos apuntados rebajados, que apoyan en pilares rectangulares.

Escaleras de acceso a la planta superior
             Escaleras de acceso a la planta superior

La fachada fue reformada en el siglo XVIII siendo sus propietarios los marqueses de Guadalest. La portada principal es adintelada y en su clave podemos observar un escudo heráldico con los blasones de los linajes de Palafox y Cardona. Esta fachada se encontraba decorada con pinturas al fresco, hoy perdidas, y en ella sólo observamos balcones adintelados con antepechos de forja y ventanas rectangulares de estructura gótica. La fachada se encuentra ausente de toda decoración, aunque junto a la puerta se ha encontrado un grafiti en blanco y negro representando una cruz y que se ha dejado como tema decorativo.

Durante la restauración del edificio para sede de la Conselleria de Hacienda (que es el uso que hoy tiene), se recuperaron un artesonado barroco y otro renacentista.

Patio interior del Palacio
                     Patio interior del Palacio
Alturas del patio interior del palacio
            Alturas del patio interior del palacio