Salimos de nuevo a las torres y avanzamos hacia la pza de Nules.

Declarado en 1972 Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural por la Generalitat Valenciana en 2007. La familia Valeriola era oriunda de Navarra y algunos de sus miembros pasaron a establecerse en el Reino de Valencia con la llegada del rey Jaime I el Conquistador.

El linaje valenciano de los Valeriola arranca con Arnaldo o Arnau de Valeriola, I Barón del Valle de Alcalá y señor de Vinalesa, cuyo sepulcro se encuentra en la actualidad en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

En 1444 Violante Valeriola contrae matrimonio con Joan Guillén de Catalá y en adelante el linaje tomará el nombre de Catalá de Valeriola, de donde procede el nombre del palacio.

El palacio también es conocido en menor medida como Palacio de los Escofet, cuyo escudo de armas es el que campea sobre la puerta principal ya que estos fueron los últimos propietarios del palacio. Anteriormente aquí se situó el escudo de la familia de los Condes de Almodóvar, cuyo título correspondía a la familia Catalá de Valeriola. El linaje de los Catalá de Valeriola se extinguió en 1814 con la duquesa de Almodóvar.

El escudo de los Escofet se compone a grandes rasgos de dos cuarteles horizontales: en el superior encontramos un león andante y tres estrellas de seis puntas, en el cuartel inferior divido a su vez en dos partes verticales, vemos a la izquierda un león rampante con la cabeza vuelta hacia atrás, y en el lado izquierdo una torre almenada rodeada con bordaduras de aspas.

El edificio tiene su origen en los siglos XV y XVI, aunque ha sufrido numerosas reformas su exterior, siendo la reforma neoclásica del siglo XVIII la que nos ha llegado a nuestros días y la que le configura su aspecto actual. Sería entre 1731 y 1738 cuando el arquitecto Felipe Rubio el Mayor efectuó la gran reforma sobre el inmueble gótico.

Construido en ladrillo visto sobre zócalo de piedra. Se compone de semisótano (que se dedicaba a almacén), entresuelo (planta de servicio), planta principal o noble y segundo piso (habitaciones de servicio). El semisótano recibe la luz a través de pequeñas ventanas abiertas en el zócalo exterior.

Se accede al palacio a través de una gran puerta adintelada, ornamentada con molduras y dintel de cantería. Arriba el escudo de armas ya citado. Hay que decir que en sus orígenes la entrada al palacio se realizaba por la actual calle de Samaniego.

En su fachada podemos ver a la altura del piso principal grandes balcones con frontones clasicistas en los dinteles de la parte superior. Los huecos tienen forma adintelada, y suman un total de cinco por planta. Los sotobalcones se cubren con azulejos de vivos colores, y estos se apoyan en tornapuntas.

En su interior una vez traspasada la puerta, entramos en un gran patio con suelo empedrado, que tiene todo el aspecto de los palacios góticos valencianos. En realidad se trata de elementos neogóticos de reformas sufridas en el siglo XIX.

Un corto zaguán cubierto, de dos crujías y separadas por un arco carpanel, da paso a través de un arco rebajado al patio descubierto, en cuyo fondo encontramos la gran escalera de piedra en ángulo que da servicio a la planta noble. La misma se decora con una moldura en zig-zag de tradición gótica.

La planta noble gira alrededor del patio al cual se abren las diversas estancias. Destaca una ventana ajimezada de arcos apuntados con una fina doble columnilla a modo de parteluz.

También podemos encontrar puntos de apoyos formados por ménsulas de diversas características, destacando la ménsula del ángel tenante que sostiene un escudo (ilegible en la actualidad).

Palacio de los Catalá de Valeriola
              Palacio de los Catalá de Valeriola    

En el interior del palacio podemos encontrar hasta dos oratorios o capillas, una de ellas de planta circular rematada por una cúpula decorada con pinturas. También destaca la techumbre o cubierta de madera policromada en bandas azules y rojas de una de las salas. En la terraza encontramos una pequeña torre Miramar de planta cuadrada rematada en un capitel piramidal con tejas.

Fue sede de la llamada Academia de los Nocturnos, circulo literario fundado en 1591 por don Bernardo Guillem Catalá de Valeriola, que recibía el nombre de Nocturnos, porque eran los miércoles por la noche cuando celebraban las reuniones en este cenáculo literario. Uno de los más famosos asistentes a este circulo fue Guillén de Castro. Es hecho anecdótico que cada uno de los integrantes recibía un nombre en clave relacionado con un elemento de la noche: silencio, oscuridad etc. El circulo literario apenas tuvo una existencia de dos años.

El palacio fue rehabilitado en su integridad en 2006 por el arquitecto Manuel Leyva. En la actualidad el edificio es sede de la Secretaría Autonómica de Política Institucional dependiente de la Conselleria d’Industria, Comerç i Innovació.

Patio interior del palacio
                    Patio interior del palacio