Una vez vista esta ermita, cruzaremos la Plaza de España y continuaremos por la calle San Vicente para visitar el Monasterio de San Vicente de la Roqueta.

Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1978.

Por San Vicente de la Roqueta conocemos un conjunto formado por la iglesia, monasterio y hospital dedicado a la memoria de San Vicente Mártir. Del conjunto hoy sólo queda en pie la iglesia y el monasterio. La iglesia sigue cumpliendo su función religiosa como Parroquia de Cristo Rey, mientras que el convento se encuentra en estado de abandono, aunque sometido a una constante vigilancia para evitar que el edificio quede arruinado en su totalidad.

El origen de esta fundación es controvertida, según cuenta la tradición en este lugar es donde descansaron los restos de San Vicente Mártir. Alrededor de la tumba del santo se construyó en el siglo IV una iglesia o un “martyrium”; avala esta hipótesis el hecho de que en la zona se encontrara una necrópolis paleocristiana fechada entre los siglos IV al VII, lo que dado las costumbres de la época puede significar que el mismo se situara alrededor de un lugar santo. Fue de las pocas iglesias que siguieron cumpliendo su función religiosa cristiana durante el periodo de dominación musulmana en Valencia, constituyéndose en el centro de la comunidad mozárabe de Valencia, situado extramuros de la ciudad.

Según algunos autores en algún momento de intolerancia musulmana, los restos del santo habrían sido evacuados del Monasterio con el fin que los mismos no fueran profanados. Se especula con la hipótesis de que fuera llevado a algún lugar de Portugal siendo el actual Cabo de San Vicente el lugar de entrada de los restos en el país vecino. A partir de este momento el lugar secreto de enterramiento del santo se perdió en la memoria colectiva.

San Vicente de la Roqueta en el recuerdo
        San Vicente de la Roqueta en el recuerdo

En el Museo de Bellas Artes de Valencia se encuentra un sarcófago de época paleocristiana conocido como “Sarcófago de San Vicente” que según la tradición es el que guardó los restos del santo.

Con la conquista de la ciudad de Valencia (1238) por parte de Jaime I el Conquistador, éste ordena levantar un nuevo edificio, acorde a la importancia y el significado que el lugar vicentino representa. El nuevo monasterio será habitado entre 1238 y 1255 por los benedictinos, entre 1255 y 1259 lo ocuparan los frailes mercedarios y entre 1259 y 1289 nuevamente los benedictinos. Desde esta fecha y hasta 1835 en que fue decretada la exclaustración; el monasterio quedaba al cuidado de los monjes cistercienses, convirtiéndose en un priorato dependiente del Monasterio de Poblet.

Durante los siglos XVII y XVIII se renovará la vieja fábrica gótica del siglo XIII y definitivamente en el siglo XIX se acometerán las últimas obras que darán al conjunto de San Vicente de la Roqueta su aspecto definitivo.

El conjunto monástico sufriría terriblemente durante la Guerra de la Independencia de 1808 y con la desamortización de Mendizábal de 1835 el monasterio entraría en franco abandono. En 1837 el Ayuntamiento ordena derribar la cabecera y la torre que se encontraba en su base, con el fin de adaptar el templo al vial de la calle San Vicente, ya que la cabecera molestaba para abrir la actual calle.

En 1879 las monjas agustinas del Convento de San José y Santa Tecla compran el monasterio y se instalan en el mismo. Éstas habían sido expulsadas de su convento situado en la calle del Mar, por la Junta Revolucionaria de 1868. Con las monjas vendrían algunas piezas traídas de su convento como el Cristo del Rescate y la imagen sedente de San Vicente Mártir encarcelado conocido como “Sant Vicent el Pobret”. En la actualidad esta figura aparece situada en una capilla de la nave del evangelio.

De las obras de restauración se encarga el arquitecto Antonio Martorell que entre 1879 y 1881 efectúa las últimas modificaciones en el templo, dándole su definitiva fisonomía que es la que ha llegado hasta nosotros. La realización más llamativa es la construcción de una nueva cabecera formada por un testero plano para respetar el trazado de la calle San Vicente. De esta manera el crucero y el transepto queda unido al presbiterio sin solución de continuidad.

La fachada este recayente a la calle San Vicente se compone del testero de la iglesia, el cual tiene un óculo central y dos puertas apuntadas y remata el conjunto un frontón triangular. Escrito en el muro del testero se puede leer: Convento de Religiosas Agustinas de San José y Santa Tecla.

El otro elemento de la fachada es el muro exterior de la panda este del claustro formada por tres pisos con ventanas dinteladas y cerradas por verjas y una puerta abierta en el muro con arco conopial. Toda esta fachada es una recreación neogótica del arquitecto Martorell.

1955 San vicente de la Roqueta
            1955 San vicente de la Roqueta

El campanario como ya hemos comentado fue demolido por lo que nuestro arquitecto construyó un nuevo campanario de ladrillo y base cuadrada, situado encima de la panda este del claustro. En el cuerpo de campanas encontramos en cada lado un vano sencillo formado por un arco de medio punto. Además el convento dispone de una pequeña espadaña situada en el tejado de la panda este.

El nombre de las campanas son: en el campanario Sant Josep (1923) y la que guarda la espadaña Maria Juliana Clara (1804).

Al finalizar la Guerra Civil las monjas vuelven al monasterio de donde habían sido expulsadas y en él permanecerán hasta 1973 en que se trasladan a Picasent ante el deterioro evidente del edificio. El ayuntamiento en primera instancia tenía previsto demoler el edificio, pero ante la creciente oposición de los valencianos y de diversas entidades culturales por conservar el histórico edificio, la orden de derribo queda anulada en 1978. En la actualidad el edificio es propiedad del Arzobispado de Valencia sin que hasta el momento se haya decidido darle un uso adecuado.

Como ya hemos comentado la antigua iglesia monacal ha quedado en uso como Parroquia de Cristo Rey. De planta basilical formada por una sola nave de cuatro tramos, capillas entre los contrafuertes, coro alto a los pies, transepto no sobresaliente en planta y cúpula sobre el crucero sin linterna y sin tambor. Adosada al transepto sur de la iglesia encontramos la Capilla de la Comunión. Las naves se cubren con bóveda de cañón con lunetos.

En el siglo XVII se reconstruye la iglesia por el estado de deterioro en que se encuentra y en la reforma se utilizan elementos de la vieja fábrica. En este periodo es donde la iglesia adopta básicamente su actual fisonomía. En el interior pilastras dóricas sostienen un entablamento. La escasa decoración se limita al esgrafiado de los fustes de las pilastras, el intradós de los arcos y el interior de la cúpula del transepto.

La iglesia no dispone de retablo en el Altar Mayor. Sobre el mismo muro sólo encontramos una imagen del titular del templo Cristo Rey, y por encima de él un panel con una representación de San Vicente Mártir y más arriba un vano acristalado que se corresponde con el óculo que podemos ver desde el exterior. Y es que el retablo que tenia la iglesia fue quemado durante la Guerra Civil Española. Este retablo procedía a su vez del desaparecido Convento de San José y Santa Tecla demolido en 1868 y que las monjas habían traído en su forzoso traslado. Dispone de cuatro portadas, tres en las fachadas laterales y una situada a los pies de la iglesia. La portada en uso es una de las situadas en la fachada sur, que tiene su entrada por la calle San Vicente a través de un pequeño patio o plaza cerrada por una cancela.

La portada norte tiene su acceso desde el interior del claustro aunque esta puerta aparece en la actualidad completamente cegada. Se trata de una portada adscrita al románico tardío y su correspondencia con el interior es la actual Capilla de San Vicente. Datada entre 1240 y 1287, se trata de una portada de medio punto abocinada formada por cuatro arquivoltas y sostenidas por tres columnas acodilladas y de fuste liso a cada lado. La única decoración es la que nos queda en los capiteles historiados con escenas relativas al martirio de San Vicente Mártir. No dispone de tímpano.

De derecha a izquierda podemos ver en sus capiteles historiados las siguientes escenas: San Vicente azotado por dos soldados, el martirio del aspa, el martirio de los garfios, el santo sobre una parrilla de fuego, San Vicente en la celda con el suelo cubierto por cristales y cerámica punzante y por último la muerte del santo mientras dos ángeles recogen su alma para llevarlo al cielo.

La portada occidental situada a los pies de la iglesia está formada por un arco de medio punto con arquivoltas pero sin decoración y recaía a dependencias monacales, aunque en la actualidad hace funciones como un tramo más de la nave central. Está construida en piedra sillar.

En la fachada sur se abren dos portadas de arcos de medio punto, una de ellas es la entrada habitual al templo. La fachada ha sufrido una intervención muy profunda después de finalizada la guerra civil. La puerta habitual de entrada al templo está formada por un arco de medio punto y la segunda portada sigue la misma forma pero con la diferencia que en su parte superior y sobre una hornacina encontramos una imagen de Cristo en posición sedente.

Interior hacia la cabecera
                     Interior hacia la cabecera

A la derecha podemos encontrar una copia del sarcófago paleocristiano en el cual según la tradición estuvo depositado el cuerpo de San Vicente Mártir, cuyo original como ya hemos dicho se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

El claustro fue reformado en los siglos XVII y XVIII y se compone de base cuadrada y dos pisos. El inferior con pilastras dóricas y arcos de medio punto, mientras que el superior está cerrado y sobre sus muros se abren vanos rectangulares con balcones de hierro. Del claustro original sólo se conserva las pandas norte y oeste, mientras que las pandas sur y este son de nueva recontracción así como el tercer piso del claustro. En el piso bajo se alojaban los servicios, el locutorio, el refectorio, el aula capitular y el coro bajo; en el primer piso se reservaba para alojamiento de las monjas y en tercer piso el noviciado y la enfermería.

La Capilla de la Comunión  está adosada al brazo del transepto sur y fue levantada en 1701 para acoger la Capilla de la Virgen de Belén. De planta rectangular se cubre con una cúpula sobre pechinas sin tambor ni linterna. En su interior hay pilastras de orden compuesto y decoración formada por florones, cancelas, cabezas de ángeles y diversa decoración de tipo vegetal al estilo churrigueresco. El Retablo Mayor muy sencillo, está presidido por una imagen de Cristo Crucificado. La estancia se ilumina por ventanas adinteladas.

Brazo del Sto
                                Brazo del Sto

La Capilla de San Vicente Mártir esuna de las que más admiración despiertan, sobre todo por que en ella se encuentra la imagen conocida como “Sant Vicent el Pobret”. Se trata de una imagen de San Vicente Mártir realizada en Italia en mármol blanco y que fue traída a este convento por las monjas de San José y Santa Tecla, y que después de su salida en 1973 dejaron depositada en esta Parroquia de Cristo Rey. Costeada por el el arzobispo de Valencia fray Isidoro de Aliaga en 1639. En ella la imagen de San Vicente se encuentra en el interior de un calabozo cerrado por una reja de hierro. Es una figura sedente y su cabeza inclinada se apoya sobre la palma de una de sus manos. Unas cadenas sujetan al santo a la pared; en el suelo trozos rotos de cerámica con ángulos punzantes. Es una de las iconografías propias de San Vicente cuando se encontraba en al cárcel del prefecto Daciano.

Sarcofago
                                    Sarcofago
San Vicente de la Roqueta
                       San Vicente de la Roqueta