En 2009 el Tribunal de las Aguas junto con el Consejo de Hombres Buenos de Murcia han sido declarados por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, bajo la denominación común de: “Tribunales de regantes del Mediterráneo español”.

El milenario Tribunal de las Aguas surgió para resolver los litigios por riego de la huerta de Valencia. Está constituido por ocho síndicos, representantes de las ocho acequias que riegan el ámbito de su jurisdicción. Se reúne todos los jueves en la Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia. El procedimiento, es gratuito, oral, sumarísimo y en valenciano. Este tribunal, por su peculiaridad es objeto de investigación por parte de estudiosos de todo el mundo.

 El Tribunal a principios del siglo XX. 1909
     El Tribunal a principios del siglo XX. 1909

Las acequias fueron construidas por los romanos hace unos 2.100 años, pero quienes le dieron carta de naturaleza y a quienes debemos su verdadera creación fue a los musulmanes. Los nombres de las acequias son: Quart, Benager i Faitanar, Mislata, Favara (Hawwara) y Rovella las situadas a la derecha del río, Tormos, Mestalla y Rascanya, a la izquierda del mismo. En ocasiones se cita la acequia de Chirivella, aunque ésta es un brazo de la acequia de Mislata.

El tribunal tiene más de mil años de antigüedad de existencia ininterrumpida. Los investigadores estiman que tuvo su origen y fundación hacia el año 960 (siglo X), bajo el mandato del Califa de Córdoba, Abderraman III. El Rey don Jaime I, por el Fuero XXXV confirma los usos y costumbres que en el riego tenían los musulmanes. “según de antiguo es y fue establecido y acostumbrado en tiempos de los sarracenos”.

Los Reyes Pedro III, Jaime II, Pedro IV, Fernando el Católico, el Emperador Carlos V, el gran rey Felipe II, y asimismo los monarcas de la Casa de Borbón, fueron otorgando privilegios a las acequias y sus comunidades y confirmando su régimen administrativo de las aguas, que así ha llegado intacto hasta nuestros días.

La Constitución Española prohíbe la existencia de tribunales de justicia al margen de los que marca la Ley, sólo el Tribunal de las Aguas goza de tal excepción y como tal es recogido en la Constitución de 1978 y en el Estatuto de Autonomía de Valencia.

El tribunal se reúne todos los jueves en la Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia. La elección del emplazamiento se debe a que la Catedral se levanta sobre la antigua Mezquita Mayor, al ser cristianizada los musulmanes tenían prohibida la entrada al templo, y ya que la mayoría de los huertanos eran musulmanes tuvieron que realizar sus juicios a la puerta de la Catedral y no en su interior.

La elección del día (jueves) se debe también a que el día santo para los musulmanes es el viernes, y por lo tanto el tribunal se reunía el día anterior a la jornada de descanso musulmán. La hora elegida, las doce del mediodía se debe a que los musulmanes se regían por el calendario lunar y el tránsito de un día a otro se corresponde con las doce del mediodía de nuestro calendario solar.

El síndico es elegido por los labradores de la acequia de riego, debe ser labrador y cultivar sus propias tierras. Desde ese momento  detenta la autoridad de la acequia y se convierte en miembro del Tribunal de las Aguas. El reparto del agua se realiza en función de la cantidad de huerta que posea el agricultor y se realiza de tal modo que el caudal debe llegar proporcionalmente a las ocho acequias que riegan la huerta de Valencia.

Los miembros del Tribunal de las Aguas tienen juridiscción para repartir el agua, establecer turnos de riego, limpieza de los canales y pago de cuotas para las reparaciones que puedan necesitarse. Las sentencias son inapelables y al momento, el miembro del tribunal a cuya acequia pertenezca el demandado se abstiene en el juicio y si el acusado es él personalmente, se quita el blusón que le distingue como síndico y pasa a ocupar el lugar de los acusados.

El Tribunal sólo dispone de un alguacil para realizar funciones de orden y nunca coercitivas. Lleva un arpón de latón con dos púas como simbolo de autoridad, la ejecución de la sentencia corre de cuenta del síndico correspondiente. En realidad el arpón es un elemento de trabajo de los guardas de las acequias, ya que con él se abrían las portezuelas de las acequias y se ayudaban del mismo en su quehacer diario.

“Las llenguas del Raig” El trazado y funcionamiento de las acequias estaba organizado para repartir el agua de forma proporcional y justa entre las tierras de las alquerías que formaban el entorno de la ciudad islámica de Balansiya. La distribución original y más equitativa del agua se consiguió mediante un partidor fijo instalado dentro del cajero de la acequia, conocido con el nombre de “lenguas”.

Las lenguas del Raig eran un partidor importante de la acequia de Tormos situado sobre el brazo de Benicalap. Este brazo articulaba uno de los grandes espacios de la huerta de la acequia, entre Burjassot y Marxalenes. El partidor dividía el caudal de la acequia en dos partes proporcionales que generaban dos nuevos brazos: el de Benicalap por la derecha y el del Raig por la izquierda. De la investigación realizada se sabe que la obra fue realizada entre los siglos X y XI y que intervinieron técnicos egipcios venidos a nuestra ciudad, ya que la medida usada en la construcción es el codo egipcio.

 El Tribunal en 2006
                     El Tribunal en 2006
Alguacil del Tribunal de las Aguas
                Alguacil del Tribunal de las Aguas