Balneario La Alameda
Balneario La Alameda

El actual Balneario de La Alameda es el continuador de otro, nacido durante el siglo XIX y levantado sobre un nacimiento de aguas termales como cualquier otro de los tradicionales, aunque estuviera, si no en el centro de una ciudad, sí al menos en su periferia. Por tanto, sí, primer Balneario urbano, primero con este tipo de aguas termales en una ciudad, aunque hoy ya hayan muchos más balnearios urbanos, ya que el término se ha popularizado para referirse a los modernos Spas de nuestras ciudades.

A diferencia de los “spa” (centros de “salud por agua”) urbanos, en donde la hidroterapia es mediante agua del grifo, las aguas hipertermales y mineromedicinales del balneario de Valencia son cloruradas sódicas, ferruginosas, fluoradas y bicarbonatadas, con una temperatura de 43 grados centígrados.

Un poco de historia

En 1980 el Ayuntamiento de Valencia cerró el antiguo balneario, hasta entonces radicado en el edificio de la Lanera. Dicho edificio formaba parte de un conjunto modernista integrado, además de él, por el Palacio de la Exposición y la antigua Tabacalera.

Estos edificios son los únicos que han quedado en pié del recinto ferial donde se celebró en 1909 la Exposición Regional Valenciana, que convirtió a Valencia en la referencia cultural y política de la España de entonces. La Exposición ocupaba 16 hectáreas y se construyó sobre el comienzo de la vía medieval conocida como Camino de Algirós, junto a la Alameda y rodeando la preexistente fábrica de Tabacos (actual edificio de Tabacalera, de 1906). Dentro, casi un millar expositores de cien localidades valencianas exhibieron lo mejor de sus productos agrícolas, comerciales e industriales. La exposición se convirtió en nacional en 1910.

La Tabacalera empezó a construirse en 1906 y fue en la Exposición Palacio de la Industria, consiguiendo la habilitación para fábrica de tabacos a cambio de financiar  la construcción del Asilo de la Lactancia para los hijos de las cigarreras, como edificio adosado al Palacio de la Exposición, nombre con el que hoy se conoce el edifico que fue Palacio Municipal durante la Exposición.

Otros muchos edificios fueron construidos para la ocasión, entre ellos un Gran Casino, con una gran pista interior para las grandes celebraciones. En parte de su solar, y aprovechando quizás también una parte del edificio primitivo, fue construida la Lanera en 1921, que albergaría a partir de ese momento el Balneario de la Alameda hasta 1983, año en el que el Ayuntamiento de Valencia decidió cerrarlo al público. Hoy el Edificio de la Lanera, restaurado, acoge al Hotel Westin, que es el Hotel más lujoso de la Ciudad.

Cuando la Exposición acabó, surgió una propuesta de conservar los edificios en torno a un jardín, que sería el Parque de Valencia, cosa que, lamentablemente, no pudo llevarse a cabo pues ninguna institución pudo asumir el mantenimiento y el coste de los terrenos donde se asentaban los pabellones. Se decidió, pues, derribar  la mayoría de los edificios que la formaban, y con el tiempo, el barrio que fué creciendo en la zona acabó llamándose de Exposición, y perdiéndose el nombre de Algirós aunque el camino empezara allí.

Antiguo Palacio de la lactancia, hoy Balneario

 

El Balneario actual

En 1980 el Ayuntamiento de Valencia cerró el Balneario de la Alameda, entonces funcionando al ralentí en una esquina del edificio de la Lanera. Para la mayoría de los cuídanos valencianos, dicho edificio era más conocido por albergar el Cuartel de la Policía Nacional (antes Policía Armada en la época de Franco) que por ser la sede del balneario.También había un retén de boberos. Tras el cierre, el edificio albergó también un taller y la sede de la Policía Local. En fin, un edificio de lo más polivalente.

El gobierno municipal decidió en los años 90 sacar a concurso la rehabilitación del inmueble, para su posterior explotación como un hotel de lujo, el actual Westin Valencia. Cualquier proyecto relacionado con el reflotamiento del Balneario, a partir de ese momento, debía comenzar con la reubicación física de la sede del mismo. Justo enfrente, estaba el Asilo de la Lactancia, que había vegetado sin pena ni gloria durante varias décadas, en los últimos años relacionado con la universidad. A los dirigentes municipales se les encendió la bombilla.

En el año 2003, coincidiendo con el boom de los Spa’s en la ciudad de Valencia, el Ayuntamiento sacó a concurso el  pliego de condiciones para la rehabilitación de la antigua Casa de la Lactancia y la adjudicación del servicio médico sanitario de balneario público. El concurso quedó desierto, y tras la rebaja del canón municipal hasta un nivel simbólico, el proyecto municipal se hizo atractivo para la empresa privada, entrando en el proyecto el grupo Termoeuropa, una empresa con cien años en la gestión de termalismo, encargada de la explotación del balneario municipal, encargándose la promotora de Onofre Miguel de la rehabilitación del edificio modernista. La inversión en la rehabilitación ha sido del orden de los 6 millones de euros.

Esta rehabilitación ha permitido recuperar para el uso ciudadano el agua termal, que brota en una isleta de tráfico delante del Archivo del Reino, junto a la Alameda, y que fue reconducida hasta la Casa de Lactancia, situada junto al Palacio de la Exposición, desde la antigua Lanera. Estas aguas termales de la Alameda, que con importante presencia de sulfato, calcio y magnesio, le confieren destacadas cualidades terapeúticas en tratamientos reumatológicos, traumatológicos y dermatológicos, así como en afecciones respiratorias crónicas y en estados de agotamiento psicofísico. Estas aguas que, declaradas de utilidad pública ya en 1930, brotan desde 663 metros de profundidad y son hipertermales por su temperatura de 43 grados. Estas aguas son las que confieren al Balneario de la Alameda su carácter de verdadero Balneario urbano, frente al universo Spa, que no puede ofrecer tal calidad en su materia prima.

actual Balneario de la Alameda
Actual Balneario de la Alameda       
 Balneario La Alameda
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